Mejorar la extensión rural para una adaptación y producción resilientes al clima.

Mejorar la extensión rural para una adaptación y producción resilientes al clima.

A partir de los saberes y prácticas de pequeños productores, e incorporando innovación agrícola, se impulsan procesos de formación a familias rurales para fortalecer la producción de alimentos, así como ampliar la diversidad de productos para la soberanía alimentaria. Esto incluye herramientas como sistemas de riego tecnológicos adaptados, reutilización de aguas grises y el uso de calendarios estacionales, con los cuales las comunidades están aprendiendo a leer el clima, anticiparse a sus efectos y tomar decisiones informadas desde una extensión rural que no impone, sino que acompaña, potencia y transforma.