Agroecosistemas resilientes.

Agroecosistemas resilientes. Agroecosistemas resilientes. En La Mojana, más de 4.000 familias campesinas e indígenas están demostrando que la resiliencia se cultiva desde casa. Con creatividad y saberes ancestrales, han convertido patios, parcelas y espacios domésticos en agroecosistemas vivos, donde cada planta cumple un propósito: alimentar, sanar, embellecer o generar ingresos. Esta transformación no solo mejora la seguridad alimentaria, sino que fortalece la identidad cultural y la economía local, adaptándose a los retos del clima y del territorio. Para hacerlo posible, se entregaron herramientas de labranza, kits para biopreparados y carretas de orugas en zonas fangosas, facilitando la construcción de camas de siembra y el traslado de cosechas. Más que una intervención técnica, este proceso ha sido una apuesta por el desarrollo rural desde lo cotidiano, donde cada rincón cultivado representa una historia de autonomía, adaptación y esperanza. Regresar Entradas relacionadas
Mejorar la extensión rural para una adaptación y producción resilientes al clima.

Mejorar la extensión rural para una adaptación y producción resilientes al clima. Mejorar la extensión rural para una adaptación y producción resilientes al clima. A partir de los saberes y prácticas de pequeños productores, e incorporando innovación agrícola, se impulsan procesos de formación a familias rurales para fortalecer la producción de alimentos, así como ampliar la diversidad de productos para la soberanía alimentaria. Esto incluye herramientas como sistemas de riego tecnológicos adaptados, reutilización de aguas grises y el uso de calendarios estacionales, con los cuales las comunidades están aprendiendo a leer el clima, anticiparse a sus efectos y tomar decisiones informadas desde una extensión rural que no impone, sino que acompaña, potencia y transforma. Regresar Entradas relacionadas
Modelos de producción agrícolas resilientes.

Modelos de producción agrícolas resilientes. Modelos de producción agrícolas resilientes. La innovación agrícola se puso al servicio de la vida rural. A partir de una investigación profunda y colaborativa, se diseñaron 16 paquetes tecnológicos adaptados a los extremos del clima, inundaciones y sequías prolongadas que hoy permiten a las comunidades cultivar con mayor seguridad y eficiencia. Además, se crearon bioespacios: estructuras pensadas para producir sin agroquímicos, conservar semillas nativas y recuperar prácticas sostenibles que respetan la tierra y la salud de quienes la trabajan. Regresar Entradas relacionadas