Agroecosistemas resilientes.

Agroecosistemas resilientes.

En La Mojana, más de 4.000 familias campesinas e indígenas están demostrando que la resiliencia se cultiva desde casa. Con creatividad y saberes ancestrales, han convertido patios, parcelas y espacios domésticos en agroecosistemas vivos, donde cada planta cumple un propósito: alimentar, sanar, embellecer o generar ingresos. Esta transformación no solo mejora la seguridad alimentaria, sino que fortalece la identidad cultural y la economía local, adaptándose a los retos del clima y del territorio. Para hacerlo posible, se entregaron herramientas de labranza, kits para biopreparados y carretas de orugas en zonas fangosas, facilitando la construcción de camas de siembra y el traslado de cosechas. Más que una intervención técnica, este proceso ha sido una apuesta por el desarrollo rural desde lo cotidiano, donde cada rincón cultivado representa una historia de autonomía, adaptación y esperanza.