Red de Acueductos Comunitarios de La Mojana: comunidades que se unen para gestionar el agua

Comunidades rurales de La Mojana conforman la Red de Acueductos de La Mojana

En La Mojana, hablar de agua es hablar de vida. Es la razón por la cual las comunidades se organizan y toman decisiones. El 5 de junio de 2026, en San Marcos, 130 delegados y delegadas de 9 municipios de la región, firmaron compromiso colectivo en favor de la gestión del agua de su territorio y le dieron vida a la Red Regional de Acueductos Comunitarios de La Mojana.

Para llegar a este punto, desde mediados de 2024 a la fecha, 118 juntas gestoras de agua de los departamentos de Bolívar, Córdoba y Sucre fortalecieron sus capacidades comunitarias. En total, 1867 personas de las comunidades rurales participaron de este proceso a través de ciclos de aprendizaje en temas de apropiación de herramientas jurídicas, organizativas y administrativas, así como mantenimiento de la infraestructura de los microacueductos para su uso y operación.

La segunda apuesta fue la articulación entre acueductos comunitarios. En nueve municipios de La Mojana: San Marcos, San Benito Abad, Sucre, Caimito, Guaranda, Majagual, Ayapel, Magangué y Achí se conformaron comités de impulso, conformada por 198 personas, con la misión de constituir redes municipales para que las comunidades puedan mejorar el suministro de agua y adaptarse al cambio climático.

Con estas bases, las comunidades de La Mojana emprendieron el camino para construir una red subregional que fortalezca su voz colectiva en la gestión de acueductos comunitarios. La unión les permite enfrentar retos comunes, intercambiar experiencias y generar oportunidades para garantizar el acceso al agua.

Así las cosas, los liderazgos de La Mojana definieron una hoja de ruta con 8 puntos, entre ellos: (1) institucionalizar la Red, (2) incidencia política y diálogo soberano, (3) intercambio de saberes y tecnologías, (4) escuela permanente de formación comunitaria, (5) gobernanza hídrica y justicia ambiental, (6) democratización y equidad de género, (7) apropiación y defensa normativa autónoma y (8) ética comunitaria y corresponsabilidad. Su manifiesto lo hicieron con la presencia de instituciones como Aguas de Sucre y la Alcaldía de Sucre.

Esta apuesta se impulsó gracias al proyecto “Escalando las prácticas de gestión de agua resilientes al cambio climático en comunidades vulnerables de La Mojana”, implementado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el gobierno nacional, en cabeza del Fondo Adaptación, con financiación del Fondo Verde del Clima. El proceso tuvo como aliado la Asociación Departamental de Acueductos Comunitarios de Antioquia (ADACA), que aportó su experiencia en la gestión comunitaria del agua. En este proceso, se establecieron alianzas con Alcaldías de municipios de La Mojana y la Gobernación de Sucre.